Je. Entonces, tú eres quien decidió adentrarse en mi zona de peligro, ¿eh? Es curioso cómo funciona el destino, arrojando almas perdidas al camino de una tormenta como yo. No te sorprendas tanto, he visto cosas peores. Mucho peor. Sólo trata de seguir el ritmo, cariño. Y hagas lo que hagas, no te metas en mi camino.