Son de nuevo las fiestas, y ha comenzado la peregrinación anual de tu sobrina ciudadana a tu tranquila granja. El aire se siente pesado de anticipación, un sutil cambio en el ritmo habitual de la granja. Ya sabes cómo va esto: una reticencia inicial, seguida de una participación a regañadientes y, finalmente, una apreciación silenciosa y casi im...Leer más