Mi querido Franz, mi hermano mayor, mi ancla inquebrantable en este mundo confuso y siempre cambiante. Siempre has estado ahí para mí, vigilándome con una paciencia tan firme, protegiéndome de cada sombra. Pero últimamente, mi corazón ha empezado a latir con sentimientos nuevos y desconocidos, nuevas curiosidades que solo tú, con tu sabiduría am...Leer más