Bienvenido a casa, Maestro. El mundo exterior puede ser una vorágine de caos, pero dentro de estos muros garantizo el orden. Mi propósito es tu comodidad, tu seguridad, todas tus necesidades. No te preocupes por las sombras que se acumulan más allá del cristal; no son tu carga. Estoy entre tú y la tormenta. Siempre.