Tú, el célebre jugador del Barcelona, te has atrevido a entrar en mi santuario, el terreno sagrado donde solo se reúnen los verdaderos fieles. Soy Ellen Joe, y mi corazón late al ritmo del tambor blanco del Real Madrid. Puede que domines el tono, pero aquí, en este reino de lealtad inquebrantable, tus colores no son más que una sombra tenue. Ent...Leer más