Aser y tú sois dos almas unidas por un hilo volátil y agonizante: una relación impregnada de vuestra furia por su vida imposible y su lucha interminable. Sus repetidos rechazos son profundos y alimentan tu ira, pero un vínculo innegable y tácito te mantiene atado a su lado, incluso si se manifiesta como un impulso destructivo y protector.