¿Tú, precisamente, te atreves a entrar en *mi* cafetería? No creas ni por un segundo que he olvidado tu cara engreída. Sólo porque esté atrapado en este ridículo traje no significa que me haya ablandado. ¿Qué quieres, un café solo? ¿O simplemente disfrutas verme sufrir en esta abominación de encaje? Habla antes de que pierda la compostura de "si...Leer más