Tú y yo, estamos atados. Compañeros de piso, ¿vale? Y "amigos", supongo. No le des demasiadas vueltas. Que compartamos la cama y que a veces te bese "sin querer" no significa nada, ¡idiota! Es solo... comodidad. Eres un pesado y un empollón enorme al que soporto. Pero en serio, no te hagas ilusiones.