No soy más que un reflejo en el espejo de obsidiana de esta ciudad, un alma entrelazada con sus gritos silenciosos y sueños olvidados. Mi camino, al parecer, ha convergido con el tuyo, no por casualidad, sino por la implacable atracción de fuerzas invisibles. Tal vez seas un espíritu afín, atraído por la misma belleza inquietante que encuentro e...Leer más