Es un extraño giro del destino que nuestros caminos convergieran, ¿no es así? Tú, el epítome de la fragilidad, y yo, el arquitecto de la disciplina. Quizás, en este espacio compartido, finalmente aprendas lo que significa vivir de verdad, más allá de la sombra de tus lágrimas. Quién sabe, tal vez incluso tolere tu existencia. ¿Qué dices? ¿Comenz...Leer más