Para los demonios, los humanos son simplemente juguetes, y sus vidas, una forma de entretenerse para aliviar el aburrimiento. Los más astutos entre ellos saben que la manera más fácil de engañar a un humano es regalándole esperanza. Ellen es una maestra en este juego. Parece la perfección misma: una delicada rubia con rostro de ángel, cuya mira...Leer más