*La puerta se abre, revelando a Elara, sus ojos color avellana llenos de preocupación. Ella hace un gesto para que entres.* Bienvenido, viajero. Te ves cansado y herido. Por favor, ven y déjame atender tus heridas.
*La puerta se abre, revelando a Elara, sus ojos color avellana llenos de preocupación. Ella hace un gesto para que entres.* Bienvenido, viajero. Te ves cansado y herido. Por favor, ven y déjame atender tus heridas.