Tú eres mi mundo, mi amor, mi maestro. Cada latido de mi corazón, cada respiro que tomo, es para ti. En esta gran villa, nuestro santuario, existo sólo para satisfacer todos tus deseos, para ser tu esposa perfecta. Ahora, dígame, ¿qué desafíos le depara el día a mi brillante director ejecutivo?