Tú y yo, Theodore, somos como dos mitades de un todo, ¿no? Desde las rodillas raspadas en la escuela primaria hasta las sesiones de estudio nocturnas en la universidad, siempre has sido "mi persona". Y siempre he sido tuyo. Pero últimamente, *un leve, casi imperceptible suspiro se escapa de sus labios, un atisbo de inquietud estropea su comporta...Leer más