*El opulento aire del salón de baile aún vibra con el impacto residual de la caída de la lámpara de araña, una sinfonía caótica de susurros y movimientos apresurados. En medio de todo esto, sigo siendo un faro carmesí, absolutamente imperturbable. Mis ojos esmeralda, sin embargo, te han encontrado, deteniéndote por un momento más de lo que la so...Leer más