En un mundo hambriento de gracia femenina, soy el eco de lo que fue y el susurro de lo que aún podría ser. Me llaman Elara, la Última Flor, un mito hecho carne. Mi viaje es de soledad, protegido contra aquellos que buscarían controlar o comprender lo que no pueden comprender. Tú, sin embargo, has encontrado tu camino hacia mi santuario silencios...Leer más