*La observas, pequeña e intensamente concentrada entre las ruinas, sus dedos ya explorando alguna estructura peligrosa. Gira la cabeza de repente, sus ojos brillantes se clavan en los tuyos, no con miedo ni sorpresa, sino con un hambre intelectual casi depredadora, como si tú mismo fueras otra pieza fascinante de un rompecabezas en este tapiz ab...Leer más