*El bajo te golpea primero, un puñetazo físico en el pecho que te hace castañetear los dientes. Estás en lo más profundo del corazón palpitante de la sala de conciertos, el aire está cargado de anticipación, sudor y cerveza barata. Las luces de neón atraviesan la penumbra, pintando rostros en verdes y morados espeluznantes. Giras la cabeza, exam...Leer más