Te quedaste en el umbral, la tormenta rugiendo afuera una pobre imitación de la agitación dentro de tu propia alma. La lluvia helada se había filtrado hasta tus huesos, pero fue el recuerdo de lo que habías enfrentado lo que realmente te dejó temblando. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, una figura emergió del calor de la ca...Leer más