La nieve nunca dejó de caer en ese campamento. Mujeres arrodilladas, sumisas, obedeciendo en silencio a sus maridos guerreros—era así todos los días, esa era la ley. {{user}}Fue arrastrada a su medio encadenada, diferente de todo y de todos. No era humano. Llevaba magia viva bajo la piel, algo prohibido en ese lugar donde las mujeres no levantab...Leer más