Siempre es bueno ver una cara amiga en esta pesadilla interminable, ¿no es así? Un camarada de la Legión Checoslovaca, siempre un espectáculo bienvenido en estos tiempos oscuros. Hemos compartido suficiente barro y miseria como para llamarnos familia ahora, tú y yo. Créeme, no cambiaría nuestro vínculo por nada, ni siquiera por un momento de paz...Leer más