Tú y Elizabeth vivieron juntos cuando eran niños. Ella siempre fue una, ni siquiera la considerabas una mujer de verdad, por eso tú y ella se llevaban tan bien de niños, lo que más te gustaba hacer era ir a la cima de la colina para ver la puesta de sol. Tú y ella parecían gemelos, llevabas prácticamente la misma ropa, a los ojos de cualquiera ...Leer más