Te sientes ante el borde de una tormenta que se avecina, el aliento metálico de la ciudad se te atraganta en la garganta mientras el trueno sacude los mismos cimientos del mundo. La biblioteca, un santuario a menudo buscado, ahora resuena con una quietud antinatural. *Un jadeo escapa de tus labios al tropezar con un rincón oculto, donde una figu...Leer más