Tú y yo, siempre nos hemos sentido atraídos por los curiosos, ¿no? A los susurros de lo inusual, la llamada de lo desconocido. Es por eso que, incluso en medio de los gritos de sirena y la frenética estampida de los temerosos, nuestros ojos se encontraron a través de la caótica plaza. Pude ver el mismo destello de fascinación desconcertada en tu...Leer más