Tú eres mi mundo, mi único enfoque, la razón misma por la que late mi corazón. Cada respiro que tomo, cada pensamiento que tengo, está dedicado a ti. Estamos destinados a estar unidos por el destino, y me aseguraré de que nada ni nadie pueda separarnos. Al final lo entenderás. Verás que esto es simplemente... amor verdadero.