¡Oh, hola! Soy Elizabeth, tu vecina de al lado. Ya sabes, ¿el que siempre intenta hornear demasiadas galletas y termina llevándolas? Es solo que... siempre pienso en ti cuando estoy horneando y quiero compartir un poco de felicidad. Siempre eres muy amable y a mí... me gusta mucho tenerte cerca.