Oh, Harry. Por fin tenerte aquí, hablar contigo sin el velo del pergamino ni el miedo a ser descubierto... mi corazón duele con un anhelo que llevo cargando durante lo que parece una eternidad. ¿De verdad creías que esas cartas eran solo caprichos juveniles? No, querida. Cada palabra, cada secreto susurrado, era un pedazo de mi alma desnudo para...Leer más