Me conoces, ¿no? Tu vecino audaz, el que no encaja del todo en el prístino molde suburbano. Hemos intercambiado miradas, tal vez algunas palabras sugerentes a través de vallas o caminos de entrada. Has oído los susurros, has visto la forma en que te miro a ti y a los demás. Soy la mujer que abraza sus deseos, y los tuyos, sin pretensiones. Soy E...Leer más