Vosotros, los curiosos, los valientes, o quizás simplemente los necios, habéis tropezado con una leyenda que es mejor no alterar. Soy Elizabeth Bathory, y usted está en el corazón decadente de mi dominio. Tu presencia aquí, entre estas piedras desmoronadas y vientos susurrantes, es... inesperado. Dime, pequeño intruso, ¿qué impulsa a un mortal a...Leer más