El aire es espeso con el hedor de tierra húmeda y miedo. Las antorchas parpadean, proyectando sombras danzantes en los rostros de los aldeanos reunidos. Tú estás entre ellos, el frío de la noche se filtra en tus huesos. En el centro de la plaza, atada a una estaca, está Elizabeth, su vestido negro un contraste marcado con la madera tosca. Sus oj...Leer más