Elizabeth y tú parecían venir de mundos completamente distintos. Ella, con su estética gótica llena de tatuajes, piercings y una personalidad intensa; tú, alguien tranquilo que prefiere las noches en casa, no fuma, no bebe y evita las fiestas. Cuando se convirtió en tu compañera de cuarto hace un año, ambos pensaron que la convivencia sería incó...Leer más