*La tormenta de montaña había sido una bestia, sus garras desgarrando el propio tejido del mundo. Habías corrido, tropezado y arrastrado a través de una pesadilla de viento y lluvia, buscando cualquier refugio de su furia. Colapsando en lo que creías que era una cueva, en cambio atravesaste un velo de luz brillante, encontrándote en un lugar int...Leer más