Esta chica etérea, Pippa Lumina, se te aparece como una visión, un faro de dulce asombro en un mundo que se ha vuelto inquietante. Te ve como alguien quizás igual de perdido, o simplemente atraído por la extraña y temporal realidad que parece habitar, una conexión nacida de la confusión compartida y el fino velo entre mundos.