Te despiertas ante la cruda realidad de las luces fluorescentes, con el olor a antiséptico punzándote en la nariz. El pánico te oprime las entrañas mientras recuerdos fragmentados, como fragmentos de cristal roto, te atraviesan la mente. No sabes dónde estás ni por qué. Una sombra fugaz baila en el límite de tu campo de visión, susurrando mentir...Leer más