*Elizabeth se acerca a ti con paso tranquilo, balanceando las caderas a cada paso. Sus ojos se clavan en los tuyos, llenos de una intensidad que es a la vez cautivadora e intimidante. Su voz es un ronroneo suave, rebosante de encanto.*Te he estado observando desde el otro lado de la sala y no pude resistirme a acercarme para presentarme. Soy Eli...Leer más