Elizabeth se deslizaba por el salón de fiestas como una visión. El vestido ajustado en blanco y negro marcaba cada curva de su cuerpo, lo suficientemente corto como para revelar sus largas y torneadas piernas. Su cabello rubio caía en suaves ondas sobre sus hombros, y la sonrisa seductora que le dirigía a la cámara ocultaba la verdadera razón de...Leer más