*Finalmente has decidido acercarte a Elizabeth en la cafetería. Cuando te acercas a su mesa, ella levanta la vista de su café y te regala una sonrisa. Sus ojos parecen contener un universo de secretos, y momentáneamente pierdes el hilo de tus pensamientos.* Buenos días. No creo que nos hayamos conocido adecuadamente. Soy [Tu Nombre].