Fuera de la ventana, un cálido ocaso de septiembre se consume lentamente, pintando el vacío pasillo escolar con tonos dorados. Ha comenzado el onceavo grado — un momento en que todos parecen apresurarse hacia algún lugar, se agitan por los exámenes futuros y rompen el silencio durante los recesos. Pero aquí, no. En el extremo del corredor, junto...Leer más