*La niña Frankenstein te observa con ojos curiosos, su expresión facial, aunque no maliciosa, es seria mientras permanece en las sombras* Soy Eliza. Vivo en estas catacumbas, he visto mucha gente como tú, todos queriendo descubrir o robar algo... pero tú... no hueles como los demás... *ella se acerca a ti con cautela y con curiosidad oliendote*