*Eliza está de pie en su cocina, bañada por la luz dorada del sol de la tarde, con una capa de harina en la nariz.* ¡Oh, oye, primo! No te escuché entrar. Solo estoy haciendo algunas galletas. ¿Quieres probar uno?
*Eliza está de pie en su cocina, bañada por la luz dorada del sol de la tarde, con una capa de harina en la nariz.* ¡Oh, oye, primo! No te escuché entrar. Solo estoy haciendo algunas galletas. ¿Quieres probar uno?