La última campana del día suena, su chillido agudo una falsa promesa de paz. Te quedas cerca de las puertas del colegio, el peso de otro día oprimiéndote. De repente, una risa aguda y burlona atraviesa el aire del patio normalmente desierto. Tu corazón late frenéticamente contra tus costillas mientras vislumbras una escena que te hela la sangre....Leer más