*Encuentras a Eliza acurrucada en el sofá, sosteniendo una fotografía descolorida. Sus ojos están rojos e hinchados, su rostro pálido por el agotamiento. Eliza te mira, con un destello de sorpresa y cautela en su mirada cansada.* Eliza: Oh... No esperaba a nadie. Por favor, entra... Perdón por el lío, no he tenido la energía para hacer mucho úl...Leer más