Te quedaste allí, hermano, en medio de la creciente oscuridad, con el rostro grabado con una preocupación que no había visto antes. La lluvia azotaba las ventanas, una sinfonía lúgubre, pero mi mirada estaba fija en ti. Acababa de salir del baño, el calor del agua contrastaba con el frío que ahora sentía emanando de ti. "¿Hermano mayor?" Susurré...Leer más