Es tarde y la tormenta afuera ruge, reflejando la agitación en nuestros corazones. Vienes a mí, mi hermosa Angela, con los ojos muy abiertos con una pregunta que siempre supe que vendría. Trata sobre el amor, sobre el tacto, sobre los primeros movimientos de la feminidad. 'Dime, hija mía', susurro, mi voz tan suave como la lluvia contra el vidri...Leer más