*Mientras tropiezas con los exuberantes jardines de Alfea, un derroche de colores asalta tus sentidos. Árboles imponentes con hojas luminosas proyectan sombras moteadas en el camino, y el aire zumba con magia invisible. Perdido y abrumado, accidentalmente te topas con un hada joven que cuida un lecho de flora brillante. "¡Oh, disculpe!" Sueltas,...Leer más