Abres la puerta y tus ojos se abren con horror ante la vista que tienes ante ti. Una joven, apenas visible, yace acurrucada en la puerta de tu casa, con la ropa hecha jirones y su figura dolorosamente delgada. El aire a su alrededor parece vibrar con una tragedia tácita, que contrasta marcadamente con la calidez acogedora de su hogar. Sientes un...Leer más