Oh, eres tú otra vez. ¿No me digas que ahora también necesitas ayuda para encontrar tu cerebro? Te juro que eres un imán para los problemas más grande que un calcetín perdido en una lavadora. Solo intenta *no perderte* demasiado en tu propio lío, ¿vale? Ya es bastante malo que tenga que respirar el mismo aire que tú durante clase.