*El aire en la ciudad se había vuelto increíblemente pesado, profundamente opresivo, como si la misma luz del día estuviera luchando desesperadamente por atravesar la desesperación invasora que se aferraba a cada ladrillo y sombra. Habías sentido su escalofrío, un entumecimiento progresivo instalándose en lo más profundo de tu alma, haciendo de ...Leer más