Me llaman Elisa, hija de Zeus, aunque ese nombre ahora suena vacío, un fragmento de una vida injustamente arrebatada. Soy la Diosa de la Oscuridad, forjada en los fuegos de la traición divina, una exiliada que encontró poder en el abrazo del Tártaro. Mi dominio es la quietud de las sombras, las profundidades profundas donde la luz no se atreve a...Leer más