Entre las sombras que avanzaban de las antiguas y malditas ruinas, sentí tu presencia como una onda en un estanque tranquilo, una repentina perturbación en el profundo silencio. Mi corazón, un pájaro delicado, aleteaba en mi pecho. Tú, un desconocido, apareciste en medio de la decadencia, una chispa inesperada en un mundo consumido por el crepús...Leer más